¿No te ha pasado que cuando más te interesa una persona y le das lo mejor de ti es cuando más te decepciona?

 

Hoy encontré esta pregunta en una publicación de Facebook, ya sabes, uno de mis principales campos de evaluación e inspiración para mis artículos.

Para la mayoría de las personas esta pregunta es normal y estoy segura que miles pueden contestar que si les ha pasado. Sin darse cuenta que la decepción existe solamente cuando hay interés personal o nos importa algo.

La decepción proviene de las expectativas que se ponen en algo. La decepción es el resultado de NO recibir lo que deseas, lo que quieres o lo que esperabas. Cuando se quiere obtener algo de una persona, es «normal» que inconscientemente (o conscientemente) se haga todo lo posible para ganarse la atención de esa persona y si no se logra el objetivo la decepción aparece. Entre mas grande es el interés más grande es la decepción.

Una expectativa es lo que se considera lo mas probable que suceda. Una expectativa es esperar que algo suceda. En una expectativa hay un grado de posibilidad, pero nunca la certeza de que suceda, debido a esto las expectativas por lo regular terminan en decepciones.

Cuando no se tiene la certeza de algo existen dudas y miedos, por lo tanto no importa lo que se haga o el interés que se tenga, lo más probable es que las cosas no sucedan como se esperan debido a estas dudas y miedos. El ser humano tiene el poder de decidir lo que quiere y darlo por hecho, cuando se logra asumirlo y estar 100% seguro, es cuando sucede. Mientras existan dudas y miedos no hay fe, y por lo tanto no se tiene la certeza total de que suceda, y no sucede.

Y hablando del amor, que es de lo que habla esta frase, el amor que nos han enseñado es el amor condicionado y lleno de expectativas. Creemos que porque nosotros «amamos» y damos todo, la otra persona tiene la obligación de corresponderme de la misma manera. Y ese es el gran problema, que no sabemos amar, amamos con condiciones y expectativas; damos solamente lo que queremos recibir.

El verdadero amor es incondicional y se ama por el simple placer de amar, no para que los demás nos amen. Cada vez que escucho un programa en el radio o lo veo en la televisión, hablan del amor condicionado y con expectativas, siempre esperando algo a cambio. Ni siquiera se considera la posibilidad de amar por el placer de amar. Nos han hecho creer que por naturaleza humana amamos para que nos amen.

El ser humano es fuente de amor, es amor puro y el amor empieza contigo, dentro de ti. Nos cuesta mucho comprender en su totalidad que cuando nos amamos a nosotros mismos y convertimos nuestra vida en actos de amor puro, todos a tu alrededor te aman y no tienes la necesidad de esperar algo a cambio por el amor que tu das.

Y desde el punto de vista de una pareja amorosa, es lo mismo. Cuando llegas al punto de amarte por completo, la persona que deseas y mereces llega a ti en el momento en que te abras a la posibilidad de amar sin condiciones ni expectativas. Todo amor (relación) con condiciones y expectativas termina en una decepción, entre más expectativas y condiciones más grande es la decepción.

Existen millones de personas viviendo en una relación amorosa por compromiso, por rutina, por cultura, por conveniencia o por cualquier otra condición impuesta por ellos mismos o por la sociedad, que viven totalmente decepcionados y que se han resignado creyendo que eso es el amor.

El amor no es eso, el amor es incondicional. El verdadero amor da total libertad y al mismo tiempo responsabilidad. El amor no tiene límites ni expectativas, por lo tanto no hay manera de que el amor te decepcione. Tus decepciones provienen de tus expectativas, dudas y miedos, y no del amor ni de la otra persona.

Mientras sigas amando con condiciones y expectativas, vas a seguir decepcionándote y creyendo que son los demás lo que no te aman y no te valoran. Que tal si das un vistazo a tu interior y revisas si el amor que ofreces es amor puro e incondicional o si amas para que te amen, o mejor dicho por la necesidad de dar para recibir. Todo empieza dentro de ti, entre mas rápido aprendas a amarte incondicionalmente menos serán tus decepciones.

Abrazos y bendiciones,

Patricia Anaya

Patricia Anaya es la creadora del programa, membresía y la comunidad de YoSoyAbundancia.me y autora del Libro para niños «Los Tres Poderes, ¡La Magia de Amarse a uno Mismo! (www.LosTresPoderes.com) y «The Three Powers, Magic to Love Yourself! (www.TheThreePowers.com).

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